
El Sevilla se encarama a la cuarta plaza de la clasificación gracias a la enorme eficacia que destila en ambas áreas. El equipo que está perfilando Marcelino es feliz dominando la faceta defensiva, en la que sobresale el portero Javi Varas, decisivo en cada partido, como ocurrió ante el Sporting cuando emergió al final, en el minuto 89, para hacerle un paradón descomunal a Botía. Una acción que evitó el empate del conjunto asturiano.
El Sevilla no conoce la derrota en lo que se lleva de competición y suma uno de los mejores inicios ligueros de su historia, más brillante en puntos incluso que el del recordado equipo dirigido por Juande Ramos. Unos números que invitan al optimismo, sin duda, y que colocan al cuadro de Marcelino en una inmejorable posición en vísperas de visitar al Barcelona en el teóricamente inabordable Camp Nou.
Un tiro a puerta le valió un gol a Manu del Moral. Un golazo.Tras el golazo de Manu y la lesión de Perotti, con la entrada de un lento Rakitic, el Sevilla se esfumó. Varas, que estrenaba contrato, surgió entonces imponente para salvar a su equipo en dos remates de André Castro y Trejo. Fueron los primeros esbozos de una gran actuación del meta, en la línea de un equipo tremendamente eficaz.
El segundo gol fue de Martín Cáceres, tras un testarazo al laguero de Julien Escudé, despues de una falta botada por Rakitic.