El conjunto de
Unai Emery vino a hacer su partido y enseguida se le puso de cara porque en su primera llegada al área de Bravo, a centro del croata
Rakitic, el balón llegó a
Jairo, que eludió la salida del meta chileno y la presión defensiva con gran facilidad para lograr el 0-1.
La Real estaba desconocida en su peor partido de la temporada y tuvo una enorme fortuna en un remate de
Trochowski sin portero que el delantero germano envió fuera, en lo que pudo haber sido la puntilla del partido.

En el segundo tiempo pareció despertar la Real y estuvo a punto de empatar en un afortunado remate del mexicano
Carlos Vela que pegó en el poste, acción que despertó a los locales animados por la hinchada de Anoeta.
El gol llegaría en un balón colgado por
Vela, cabeceado por
Antoine Griezmann y, aunque en primera instancia lo despejó el meta luso
Beto, el jugador francés consiguió llevar al fondo de la red.
El Sevilla no se amilanó y buscó la portería de
Bravo, eso sí con escaso acierto mientras los donostiarras seguían sumidos en un mar de dudas y echando en falta a su cerebro
Xabi Prieto.
El empate parecía inamovible hasta la expulsión a cinco minutos para el final de
Cala,
que daría una nueva oportunidad a los blanquiazules para hacerse con el
partido, pero no era el día de sus delanteros y el marcador permaneció
inamovible.
S.E.V FOREVER