
Una falta lateral lanzada por Cazorla y Weligton, anticipándose a la defensa sevillista, marcó de cabeza el primer tanto del partido en el minuto 7. El agobio era tremendo por parte malaguista. El Sevilla estaba atascado, pero en la primera llegada a la portería rival logró el empate. Un centro de Koke por la derecha, dejó pasar en la frontal del área Negredo y Luna, solo, disparó pero despejó Caballero. El rechace le llegó nuevamente a Luna que empujó el balón dentro de la portería.
Le duró poco la alegría al Sevilla, porque un envío en profundidad sobre Rondón, cuyo pase lo aprovechó el uruguayo Sebastián Fernández, que dentro del área pequeña en semifallo, arrastrándose y con la pierna izquierda, adelantó de nuevo a su equipo. Los minutos transcurrían sin excesivo peligro en ambas porterías, ya que tanto uno como otro equipo bajaron el pistón. Incluso el Sevilla tuvo que hacer un cambio por lesión de Reyes, debutando el delantero senegalés Babá, para intentar conectar a un conjunto hispalense dormido y anodino.
El conjunto hispalense atrincheró al Málaga, que no podía salir de su campo. Koke, remató de cabeza un centro de Navas, cuyo gol fue invalidado por presunto fuera de juego del jugador sevillista. La presión fue asfixiante, pero sin resultado.